Pese a que ayer miércoles se hizo pública la compra de un terreno de media hectárea en La Pintana por parte de Azul Azul, la realidad es que el anhelado estadio de Universidad de Chile está cada vez más lejos de ver la luz.

Con la concesionaria informando pérdidas por $2.177 millones durante el 2015, sumados a los $1.676 millones de déficit del 2014, quienes administran el club rezan por salvar el año económicamente, y ni hablar del recinto planificado.

Según El Mercurio, la comentada adquisición del predio corresponde al primer semestre del 2015, cuando el plan original aún era abordable para la U. Pero hoy es una utopía ya que se necesitan US$10 millones para iniciar las obras.

Me dirán: “pero si habrá un aumento de capital por ese monto en abril”… y claro, pero esa cantidad solo alcanza para cubrir el actual déficit y que los números no sigan siendo más y más rojos para el club azul.