Por María José Pulgar

El San Carlos de Apoquindo es el estadio al que menos me gusta ir. Primero, por la arrogancia y el llanto mimado de su hinchada y, segundo, porque siempre he pasado un mal rato a causa de la organización.

Y el partido del sábado no fue una excepción, ya que cuando al llegar me encontré con la sorpresa de que no quedaban entradas para visita. No es que se hubiese llenado el nuevo y pequeño sector al que nos mandaron –aunque casi lo estaba–, sino que, simplemente, no pensaron que iban a ir tantos. Esa fue la respuesta.

Por supuesto mi indignación fue nivel ciudadanía post dichos de Cata Edwards, pues tuve que esperar que de no sé dónde, las trajeran. Evidentemente, mientras mascaba la rabia y escuchaba los “¡uhhh!” (casi gol), los “¡ehhh!” (advertencias masivas al juez sobre groseras faltas), pensaba que, precisamente, en esta columna despotricaría contra aquella falta de respeto.

Sin embargo, cuando terminó el partido (finalmente logré entrar), escuché por la radio las declaraciones de Dalcio y me di cuenta de que antes de reclamar por las incapacidades de otros debía limpiar la paja de mis propios ojos cobresalinos.

Pasa que Dalcio, al revelar que puteó a los jugadores cuando pasó lo de Martorell, me recordó el hecho de que nadie dio la cara por el error de Copa Chile, pero no fue todo, porque luego se le consultó por la posibilidad que tiene de irse a dirigir a la selección boliviana.

Entonces volvió a mí la frustración que siento cada vez que pienso en nuestra directiva y en lo expertos que son en no dar informaciones y/o explicaciones. Porque si hay una cosa que es cierta, es que en nuestro club suena el grillo.

¿Qué pasó realmente con Diego Silva? Solo sonó el grillo
¿Qué pasó realmente con Johan Fuentes? Solo sonó el grillo
¿Qué pasó con las nuevas reuniones con Codelco por el tema del apoyo económico? Suena el grillo
¿Quién fue el culpable del error de Copa Chile? Suena el grillo
¿Qué pasa que se trajeron solo cuatro refuerzos? Suena el grillo
¿Cuál es el plan en caso de que se vaya Dalcio? Suena el grillo
¿Cuál es el plan para captar nuevos socios? Suena el grillo
¿Por qué no hay nuevas camisetas? Suena el grillo

Y cuando no suena el grillo, la excusa de esta directiva siempre tiene que ver con que no hay lucas. Y sí, puede efectivamente que no las haya, pero hay asuntos que no tienen necesariamente que ver con el presupuesto y que solo requieren de mayor iniciativa y proactividad: la relación con los hinchas de la ciudad y los de afuera o los planes para captar socios, por ejemplo.

Ahora, con la situación como está, es decir, con grillos sonando, no puedo más que aplaudir de pie el resultado obtenido frente a Universidad Católica, pues se empató con lo que tenemos: la garra de nuestros jugadores insignes.

Y lo que se sabe, se sabe por rumores: que a Silva no lo quiso Dalcio, que Johan quería un equipo más competitivo, que no hay plata para nuevas camisetas o más refuerzos, etc.

Las últimas dos interrogantes además son fundamentales, porque pareciera que realmente estuviésemos patos, y si es así, como hinchas y socios necesitamos saber qué pasa con nuestro club, no solo por el presente, sino por el futuro.

Lógicamente, no obstante estos agujeros institucionales, debemos seguir apoyando como siempre, pero sobre todo debemos empoderarnos de nuestro club. Tal vez con la actual directiva y las bases internas de momento no es posible, pero en cinco meses, que sabemos pasan volando, tenemos una nueva oportunidad.

#vamoscobresal

Pd: no creo que la directiva haga mal las cosas a propósito, pero sí creo que las hacen por incapacidad y que les ha faltado humildad para reconocerlo.

Pd2: Los refuerzos son escasos, pero confío en que el grupo se conoce y que nos iremos afirmando en base a eso.

Pd3: Grande capitán una vez más. Todos quedamos tristes por la partida de Johan, pero por Dios cómo deja la vida en la cancha Patricio Jerez que salvó el gol de la raya.

Pd4: No hay argumento más pobre en el fútbol, que la de “ellos fueron muy ratones”. Sobre todo cuando se enfrentan equipos de fuerzas dispar. Así que usted hincha cruzado, siga mascando lauchas ( y en la sección ” a nadie le importa”, la frase originaria es “mascar la hucha”).