Deportes Iquique era la esperanza, porque en estos tiempos con poco nos conformamos, de hacer un buen papel en la Copa Libertadores.

Y es que el equipo del Pillo Vera viene firme hace rato en el torneo chileno y además el rival era el Guaraní de Paraguay. Por si eso fuera poco, el Dragón Celeste hacía de local en Calama, donde pese a no estar acostumbrados a competir, la altura debería haber afectado más a los visitantes que a los locales.

En fin, nada de eso pasó e Iquique perdió por 1-0 en su estreno en la Libertadores. Y hablamos de la Copa en serio, no de esas fases previas pedorras donde también -como fútbol nacional- dimos vergüenza.

El tanto de la amargura para los chilenos lo marcó el uruguayo Hernán Novick a los 82′, cuando el empate sin goles ya era malo para las aspiraciones celestes.

Y es que los de Vera se esforzaron fuerte durante el primer tiempo, pero el orden defensivo de Guaraní fue eficiente y pareció tener más oficio que el ataque celeste.

Dicho así, y como buen equipo paraguayo, los dirigidos por Daniel Garnero se metieron atrás y aguantaron hasta esperar su oportunidad; una que no desperdiciaron y que les permitió sumar un valioso triunfo como visita en el mejor torneo de clubes del Mundo.

De esta forma, Iquique deberá jugársela en el extranjero para sumar unidades en el Grupo 8, el que también conforman el Gremio de Brasil y el Zamora de Venezuela.