Por Pablo Saavedra, columnista de Huachipato en Titular

Con 19 años, Soteldo llegó a Huachipato como el fichaje más caro del torneo, y pese a no mostrar el nivel que se esperaba, de a poco, se ha ido afirmando.

El día que supe de su fichaje me alegré, pero cuando lo vi debutar me defraudó… era rápido, tenía buen control, pero no tenía precisión para dar pases ni un buen disparo -o al menos no lo mostraba-. Me acordé de los primeros partidos de Rómulo y pensé que al igual que Otero en un comienzo, este venezolano necesitaría tiempo para ir afirmándose dentro del equipo. Pasaron varias fechas y todo siguió igual, su velocidad era desequilibrante y con sus regates se pasaba a cualquiera, pero al momento de habilitar o definir, tenía un gran problema. Y pese a que aún no convierte, el partido frente a Antofagasta, bueno, más bien el segundo tiempo contra el CDA, me demostró que el tipo del metro sesenta tiene talento y de sobra.

Hace tiempo que un partido no me entretenía tanto, probablemente fue por la disposición con la que llegué al Huachipato CAP-Acero a ver el partido, aunque creo que la cantidad de llegadas (incluyendo todos los palos) y lo rápido que realizaban las transiciones ambos equipos al no tener un buen mediocampo hicieron del encuentro algo, por decirlo así, dinámico.

Llegó el segundo tiempo y con ello se destapó un tipo que aún es un niño pero que tiene cara de grande. Retrocedió, se enganchó un poco más de lo habitual y empezó a hacer lo suyo, a jugar como el niño que es, pero que, sin sentir presión alguna, puede justificar dentro de la cancha que vale el millón y medio de dólares que costó su pase.

Dio un par de pases al espacio impresionantes, se sacó a los troncos del norte, y a los que no lo eran, los dejó como troncos con su increíble rapidez. Se creó varias chances. En una amagó y remató débil, pero su capacidad no pasó desapercibida. No en el estadio, no donde yo estaba, no ahí. Porque donde yo estaba, daba gusto mirar su fútbol, daba gusto mirar como él juega a la pelota, porque, aunque sabes que le falta mucho para explotar todas sus capacidades, te das cuenta de que el potencial lo tiene, y aunque en menos de tres temporadas lo venderán, por ahora, solo espero disfrutar ver cómo este cabro chico se las da de grande y entretiene a todos.