La Universidad Católica le dio vuelta el Clásico Universitario a la U y, luego de partido abajo en el marcador, terminó ganando por 3-1 en San Carlos de Apoquindo.

Todo partió mejor para los azules, quienes desde el pitazo inicial se apoderaron de las acciones del juego, quedándose con la tenencia de la pelota y también con las mejores oportunidades de gol.

La U de Hoyos parecía un equipo más aceitado que los cruzados de Salas y a los 8′ ya ganaban gracias a un gol de Felipe Mora, quien cambió un penal por gol, tras una mano de Parot en el área.

Los visitantes jugaban mejor y eso se notaba en la cancha, sin embargo, la U contó con lesiones inesperadas de Gonzalo Jara y Gustavo Lorenzetti y todo pareció pasarle la cuenta. La UC empezó a emparejar las acciones y la segunda mitad del primer tiempo fue de absoluto dominio del local, que a los 18′ había empatado gracias al Pájaro Gutiérrez, quien demuestra cada vez que puede que es el delantero más enchufado en el plantel de la precordillera.

La UC parecía poner el 2-1 antes del descanso con un remate de Espinosa, sin embargo, el árbitro Julio Bascuñán anuló el tanto por una supuesta influencia de Gutiérrez, quien estaba por delante de Herrera y tuvo que mover su pierna derecha para que el tiro de Espinosa entrara al arco.

Polémico cobro de Bascuñán, ya que aún considerando que el Pájaro participó de la jugada, parecía que el delantero estaba en línea con Schultz, quien se había quedado enganchado cerca del banderín del córner.

En la segunda etapa, los cruzados siguieron dominando, pero las llegadas no eran del todo claras, ya que si bien fue un partido de mucha ida y vuelta, las imprecisiones en el medio del campo fueron una tónica en ambos equipos.

Cuando el empate se defendía con el cuchillo entre los dientes por ambas escuadras, el Pájaro Gutiérrez recibió una pase en profundidad en posición de adelanto y derrotó a Johnny Herrera con un remate cruzado que fue protestado por los azules, pero que significó el 2-1 a los 74′ del juego.

Tras cartón, a los 76′, el recién ingresado Chapa Fuenzalida selló todo con un cabezazo dentro del área, poniendo el 3-1 final y derrumbando las aspiraciones azules, que a esa altura ya no daban para más.

Triunfo merecido para la UC, que pareció estar siempre más cerca de anotar que su rival, pero punto negro para Julio Bascuñán y sus asistentes, que con malos cobros pudieron empañar un buen partido.