Por Nicolás Pardo, columnista de Unión Española en Titular

Cuando se termina un campeonato empieza la eterna espera de siempre, esa expectación de ver nuevamente a la Unión Española, situación totalmente comparable a cuando la pareja se va de viaje y no se sabe mucho de ella por la incomunicación y otros factores que impiden que la actualización diaria se realice. Cuando llega la hora del retorno es un momento increíble, por lejos uno de los más felices de nuestras vidas.

Esta comparación puede que se les haga familiar a las personas que realmente aman y viven por el club, a las que están enamoradas de este equipo. Lo bueno es que esta espera terminó, se terminó el sufrimiento, volvemos a nuestras dosis de Santa Laura, mechada y amigos, volvió la Unión Española, con muchas caras nuevas, muchos jugadores jóvenes con hambre de triunfos.

Todo hincha de la gloriosa espera que sea un buen campeonato, ojalá se pueda clasificar a un torneo internacional, jugadores tenemos para lograr ese objetivo. Eso sí, siento que se debe esperar un poco para ver el rendimiento ideal del plantel, porque el cuerpo técnico debe conocer mejor a los jugadores y ver cuáles van rindiendo de mejor manera para fijar el equipo Titular. Algo parecido nos pasó en el primer campeonato con Martín Palermo, cuando en las primeras cuatro fechas no jugamos de la mejor manera debido a que no conocía bien el plantel.

Todos esperamos que este periodo de conocimiento sea expedito, ya que el torneo es corto y comenzamos con rivales duros, la próxima fecha nos enfrentamos a Universidad Católica y posteriormente jugamos de visita contra O’Higgins. Con eso les digo todo.