Por Nicolás Pardo, columnista de Unión Española en Titular

Para este encuentro ante la UC, hay que ser realista, no había mucha expectativa. El plantel llegaba con una dolorosa eliminación frente a San Felipe y nuestro debut en el torneo fue un magro empate 0 a 0 contra Santiago Wanderers, en donde la U.E. mostró algunas mejorías, pero no lograban convencer al hincha hispano.

Afortunadamente nos encontramos con una tremenda sorpresa en el estadio, el plantel completo jugó con una garra increíble, jugaron un partido aparte. Lo menciono así porque se esperó años para ver un partido de la Unión con esa sensación de seguridad en nuestra defensa, empezando por el arquero.

Cristián Guerra jugó un partido soberbio, manejó bien los tiempos para salir a cortar los centros, en el área chica no le ganó nadie. En esta temporada tiene que ser Titular. J.P. Gómez demostró todas las cualidades que tiene como lateral, en varios pasajes se bailó a media UC y cuando tuvo que marcar lo hizo de excelente manera.

La dupla de centrales González y Pizzorno fueron unas fieras en la marca, manejaron bien los tiempos para quitar los balones, hace mucho tiempo que no se veía un dúo de defensores tan seguros en los pastos de Santa Laura. En tanto, Mario Larenas tuvo uno de los partidos más parejos del último tiempo.

El equipo no tuvo puntos bajos, incluso nuestra delantera ejerció una presión inteligente y quedó claramente demostrado con la jugada que terminó en penal a Cesar Pinares. La ejecución de dicho lanzamiento es digna de otra columna.

Habrá que esperar que la Unión Española siga mejorando su juego, pero lo realizado el fin de semana causa mayor confianza en nuestros jugadores. Lo que sí es necesario mencionar, es que la marraqueta esta semana realmente estuvo increíble.

Es un orgullo ser de la Unión Española.