Por Germán Lagos, columnista de Ñublense en Titular

Fin de semana con temporal en el sur, y Chillán no fue la excepción. Domingo por la mañana, la lluvia y el viento fuerte azotaban a la capital del Ñuble y a mediodía asomaba la opción de que el partido ante Rangers no se jugara, si el árbitro Marcelo González así lo determinaba. Pasaron dos horas y media de ese aviso, el juez del compromiso dio el visto bueno para que se pudiera realizar el partido, y en esos minutos aparecían los rayos de sol en la ciudad, así como los hinchas locales y un puñado más de aficionados rojinegros.

Entrando en el cotejo, los Diablos Rojos llegaban con un registro de cinco partidos sin saber de victorias (tres derrotas y dos empates) y los mismos cinco duelos sin poder anotar un solo gol.

En los primeros 20′ las dos escuadras no se hacían daño y a ratos no era un fútbol pulcro el que se observaba en el Nelson Oyarzún debido a lo veloz que estaba el campo de juego. Posteriormente los locales tuvieron una inmejorable posibilidad de gol en los pies de Sebastián Varas, pero el delantero falló. En el minuto 30, en tanto, Matías Arrúa ejecuta un córner de excelente manera y aparece de gran forma José Antonio Rojas para abrir el marcador y acabar con 450 eternos minutos de sequía goleadora de los Rojos. Parecía que Ñublense tomaría el control del partido, pero sobre los 36′ el jugador ñublensino Eduardo Vilches entra de mala forma a un rival y el Árbitro no duda, lo expulsa y los dueños de casa se quedan con 10.

En el segundo tiempo los piducanos salieron con todo para lograr el empate, pero el portero del local Sebastián Contreras respondió maravillosamente en cinco ocasiones para evitar el empate rojinegro. Un complemento que Ñublense salió a defender el resultado, objetivo que finalmente se pudo lograr para que los tres puntos quedaran en Chillán.

Con este triunfo Ñublense escala a la sexta posición con cinco puntos, mientras que Rangers queda colista de la tabla con una sola unidad y peor diferencia de gol que Cobresal.

Cabe destacar que los dirigidos de Emiliano Astorga están invictos en el presente torneo, y además, son el único equipo que no ha recibido goles.

Hasta el momento los delanteros del Rojo no aparecen, en tanto que el gol que termina con la sequía es convertido por un defensa central. Claro que esto pasa a segundo plano ya que los Chillanejos ahora ya piensan en Coquimbo Unido, su próximo rival en este campeonato. Un partido difícil porque los Piratas se hacen fuertes de local. Ojalá Ñublense saque un buen resultado y de una vez por todas los delanteros rindan.