Por Cristián Fernández Belloni, columnista Bullanguero hasta las venas

No quería escribir antes porque aún tenían que pasar cosas para extraer las sensaciones que dejó el partido en el Monumental. Ahora, ya con más calma, el análisis es más objetivo y más sincero.

COMENCEMOS CON LA PIZARRITA

Hoyos cayó en el juego de Guede. Los albos suelen esperar a los rivales que juegan al ataque, no así a quienes salen a refugiarse, en cuyo caso el ex DT de Palestino está obligado a salir a buscar los partidos. Pero los que atacan le facilitan bastante la tarea, pues su planteo suele ser esperar un error o recuperar en su campo y salir rápido. Le pasó a la UC en la final de la Copa Chile, y le pasó el domingo a la U.

Sumado al mal partido de cada jugador; los goles, a mi parecer, fueron todos regalados. Los atribuyo al ímpetu descontrolado de los primeros minutos de los azules, al salir como locos a presionar arriba, dejando espacios, provocando errores, y ya en 15 minutos perdíamos 0-2. Tan inexplicable como doloroso.

Desde lo futbolístico no hay mucho que agregar. Lo mismo que hemos venido analizando hace semanas en este espacio se volvió a repetir: fallas puntuales en la defensa nos hacen sufrir, solo que ahora dolió más… y los errores fueron más groseros también. Teníamos la fe del triunfo, el ambiente estaba dado, pero el fútbol es así y ahora nos toca sufrir, como buenos bullangueros que somos no vamos a llorar ni a dejar de apoyar al equipo, ni menos pedir que se vayan todos (eso queda para otros equipos), porque podrán ser 17 sin ganar en Macul, pero en estos últimos 25 años el club nos ha dado las mayores alegrías de la historia, situando a la institución que Leonel hiciera inmortal en un lugar de privilegio a nivel mundial.

LA HINCHADA QUE NUNCA FALLÓ

¿Por qué no me leyeron antes? Porque quería ver el partido con Audax, la reacción del equipo, y la reacción de la gente y del medio en general (comprenderán que a estas alturas del partido, a la prensa que solo quiere vender poco y nada le creo). La U retomó el camino del triunfo con un sólido partido. Pinilla volvió a celebrar x dos, y esos goles llegaron, y Los de Abajo celebran. El plantel volvió a cumplir, con algunos ripios nuevamente en defensa, con algo menos de fútbol en la mitad, pero con ratos de buen juego que siguen ilusionando con bicampeonato y con la Copa Chile.

La hinchada, como siempre, acompañó con carnaval, claro que pidiendo “no más zorras en la U”, con lienzos con las imágenes de Caroca, Bose, Jara y Vilches. Lo cierto es que profesionalmente debo decir que no se puede argumentar con su pasado albo para impedirles jugar en el Equipo Mágico, pero como hincha sí puedo opinar, como muchos, de esa sensación amarga que tiene ver jugar a excolocolinos con la bullanguera, prefiero sangre azul como la de Echeverría o Leiva, a Montillo en lugar de la Gata Fernández, a Pepe Rojas en vez de Vilches. Y bueno, qué quieren que les diga, si fui de Los de Abajo (desde el ’94 , con ocho años) antes que periodista.

hinchada

Les contaré que desde ese momento mi sueño siempre fue estar al lado de la cancha (por eso estudié periodismo), estar ahí cerca de los jugadores, escucharlos gritar un gol y celebrar en el arco sur del Nacional junto a toda la hinchada. Desde ese momento hasta hoy, han pasado 22 años, y es gracias a eso que escribo estas líneas.

Todos debemos recordar en algún momento por qué somos azules, por qué somos de la U, recuerden dónde se forjó ese sentimiento, qué nos hace diferentes. A los más viejos, a los jóvenes, a los niños, mujeres y hombres, de todas las clases sociales. A los jugadores no hay que quererlos porque ganan, hay que quererlos para que ganen, como pasó con el Pepe, con Herrera, con Superman, con Montillo, con Leo, Salas, Leonel, Campos, Rivarola, y tantos más que orgullosos se pusieron la azul, y siempre con ganas de volver a vestirla.

Les dejo este video que se viralizó hace unas semanas -del que con orgullo puedo decir que también hay algunas tomas mías- con palabras del gran Leonel. Nos vemos el sábado en Ñuñoa, donde TODO EL AÑO ES CARNAVAL.

“Te alentaré, aunque vayas perdiendo. Te seguiré, esta locura no la pararé. Yo soy del Bulla no te quepa ni una duda. Es la mejooor, la del leóooon”.