Por: José Nabzo, columnista de Palestino en Titular

Para comenzar, me parece correcto citar a Los Prisioneros y una parte de su clásico Paramar: “No es fácil para mí hablar de esto”, que es un poco lo que siento antes, durante y después de los partidos de Palestino en este campeonato.

Sé que si vuelven a mi columna de la fecha dos, van a pensar: “ahhh, pero este tipo prometía pelear el Transición y la Copa Chile”, pero no, la realidad es otra, las cosas han cambiado y cada semana que pasa voy asumiendo un poco más que podemos ser el equipo que ocupe el sitial de la Promoción, y si soy sincero… tengo miedo.

La situación de Palestino me tiene durmiendo mal, es en lo primero que pienso antes de dormirme y apenas me levanto, pero no creo que esto sea un pozo sin fondo, sino que creo en este equipo, jugadores y cuerpo técnico, en que más temprano que tarde, sumaremos de a poco, y podremos salvarnos de jugar esa desgraciada definición para evitar el descenso.

Creo que el primer tiempo de Palestino ante Everton es de lo mejor que le hemos visto al equipo Cavalieri en este semestre. Sencillamente una tromba, que se aburrió de fallar y crearse oportunidades, y que realmente pecó en finiquito, pero donde todos hicieron un gran primer tiempo y no se dejó jugar al rival. A pesar de todo el contexto que nos circunda, había esperanza.

El problema es que estás condenado a la derrota cuando fallas un gol como el que se perdió Richard Paredes en el primer minuto de partido, cuando balones así no entran, es porque simplemente no van a entrar. Te sigo bancando Richard, has demostrado jugar muy bien, pero en estas situaciones no se puede fallar así. Vamos a seguir dándole carajo!!!!

La otra cara de la moneda vino en el segundo tiempo: entró Palestino medio dormido, y en cinco minutos Everton tuvo su primera oportunidad de gol, y adivinen… la concretó. Me quería matar… ¿por qué a ellos les sale y a nosotros no? ¿Por qué somos tan fatales?

El problema es que el equipo a pesar de estar jugando muy bien, es muy frágil mentalmente y a Everton le bastaron unos pocos minutos más para marcar el segundo y en un abrir y cerrar de ojos el 3-0 ya era una realidad. Vergonzoso es poco. Cómo se cayó el excelente trabajo de todo el partido en un par de minutos. Terrible y entendible. Terrible porque no puede ser, pero entendible por lo siguiente: tras el 1-0 en contra, te vas con todo en busca del empate, volcado en área rival te pillan de contra y te liquidan. Después del 2-0, como dirían los argentinos: “shá no te levantás”… el 3-0 llega solo.

Nos volvimos a meter en el partido, volvimos a dominar la pelota, y la entrada de Eric Pino le hizo muy bien al equipo, aunque el descuento (3-1) sólo es para las estadísticas. Ahora estoy realmente preocupado por no descender, Palestino es un equipo de Primera.

Quizás estoy medio ciego, pero sigo bancando a Germán y a los jugadores, pero hay que mejorar dos cosas fundamentalmente: la definición de jugadas y la mentalidad del equipo tras recibir un gol. No te puedes caer así.

Creo que partiría por cambiar el esquema táctico al siempre arriesgado 4-1-4-1, haciendo el clásico “todo a la parrilla”, con ciertos jugadores que nos permitan tener el balón. Adelante de Melo, bien ubicados, González, Tapia, Toro y Cereceda, y en contención el Tractor Julián Fernández. En labores ofensivas, 4 volantes de salida y posesión: Diego Rojas, Alan Arario, Fabián Carmona y Eric Pino. Por encima de ellos, obviamente el Pájaro Gutiérrez. Por arriesgada que es, creo que los goles llegarían solos.

En estos momentos solo nos queda apoyar, el mensaje a los hinchas es a unirnos y apoyar al equipo en este momento que tanto nos necesita… Vamos Palestino que saldremos de esta como intifada: con resistencia, aguante y rabia!!!