Juan Antonio Pizzi se mojó el ass y, en su respetuoso estilo, criticó la visita de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, a Argentina, donde se reunió con el líder de la AFA, el bueno de Claudio Tapia.

“La visita de él (Infantino), a quien respeto mucho, me parece que fue desafortunada, a destiempo. No era necesario. Además de creer que todos somos nobles y transparentes, hay que aparentarlo. Innecesariamente se generó algo que no es conveniente”, dijo Macanudo tras el pitazo final.

Sobre arreglos y mano negra, Pizzi confesó: “soy medio inocente y confío en que no podemos trabajar en un ambito donde hay sospecha. Creo que hay imparcialidad y transparencia en todo”.

“Nuestra visión debe ser creer que no van a pasar esas cosas. Sí hay gente mala en todos lados, pero yo no podría ejercer mi profesión creyendo que pueden ocurrir ese tipo de cosas”, remató.