Por Marcelo Gómez

Fuera del Mundial. Así de simple y categórico, no sólo por caer ayer 0-3 con Brasil, sino por hacer muchas cosas mal, en cada uno de los estamentos que influyen, en mayor o menor medida, en un proceso deportivo de tanta repercusión como una clasificación/elminación a un Mundial de Fútbol. Hoy cada uno de ellos debe hacer el respectivo mea culpa.

1.- JUGADORES: Por cancherear en partidos que estaban ganados y nos terminaron dañando la diferencia de gol, como Perú en Lima o Venezuela en Santiago. Por no tener el carácter y la templanza para ganar partidos en que la situación para romper la historia era inmejorable, como Uruguay y Argentina de visita. Por desaprovechar cuatro partidos frente a dos equipos horribles como Paraguay y Bolivia. Por no generar una mísera ocasión de gol en el partido clave, que no hubiese sido clave si no hubiésemos regalado tantos partidos previos.

Lo dijimos en alguna columna anterior, las semanas de Copa América o Confederaciones  se viven de un modo totalmente diferente a una Eliminatoria. En esta última el camino es larguísimo, los partidos de local y visita son de una temperatura diferente y, esta vez, los jugadores no supieron leer algo muy importante: éramos los nuevos ricos del barrio futbolístico, y si ya éramos insoportables sin ganar algo, en cada fecha eliminatoria crecía el odio y las ganas de derrotarnos. Hoy todos celebran nuestra eliminación, porque antes de ganarnos los rivales, nos derrotamos nosotros mismos.

El uno por uno hoy ya no tiene mucho sentido: laterales que durante toda la eliminatoria no fueron capaces de llegar a línea de fondo con un pase al compañero, megaestrellas más preocupadas de las redes sociales y mantener a raya al crew que los rodea, antes que concentrarse plenamente en los partidos, etc. No  voy a seguir pegando en el suelo a los que ya he criticado con anterioridad; pero la renovación hoy debe ser similar, en la forma, a la que realiza Venezuela: dejar a los verdaderamente indispensables, para que los que piden camiseta hoy, tengan una guía para jugar al primer nivel. Y rogando que los que aparezcan, no le tengan tanto amor al dinero como para desechar la gloria prefiriendo ligas que no les entregarán el máximo de su rendimiento.

Les agradeceré siempre las dos copas ganadas, pero no por haber perdido la virginidad uno encuentra suficiente por el resto de tu vida dos lindas noches de sexo.

2.- ENTRENADOR: Juan Antonio Pizzi fue un DT que pareciera que al año de asumir recién asimiló que estaba frente a una selección a la que se le exigía subir el peldaño de nivel histórico que ir a pelear algo. Asimilando un puesto que nunca buscó, que le llego de rebote, que pudo mantener en alto con el piloto automático en la Centenario y con buen planteamiento frente a equipos en los que era aceptable perder en la previa, como Portugal y Alemania en Confederaciones; pero a la hora de planificar partido a partido eliminatorio, falló rotundamente. No tuvo el hambre de ganarle a la peor Argentina en medio siglo; no fue capaz de ganarle en cancha a equipos rústicos y de bajísimo nivel como guaraníes y bolivianos, en los cuales en medio de la desesperación, terminó jugándose sus últimas balas con jugadores que no eran de su gusto como Paredes o Valdivia. Y eso, independiente del nivel de cada jugador, es siempre una mala señal.

Nunca se vio un sello propio en su idea de juego, no generó recambio  de verdad competitivo y no una mera nominación (siquiera  trabajar con una selección local y HACERLOS JUGAR en partidos por los puntos); y para peor, convirtió al equipo más ofensivo de los últimos años en Sudamérica en uno con anemia de gol y ocasiones de peligro. Y para peor, jugando el partido final más a esperar los resultados paralelos, que buscando el quehacer propio. Fin de un ciclo que empezó bordando una estrella, pero finalizó con una mancha difícil de borrar para la camiseta roja.

3.- DIRIGENTES: Hoy los grandes protegidos. Arturo Salah suma otro fracaso más a su vasto currículum, como DT y Dirigente, donde se ha llenado los bolsillos bajo el mote de “hombre honesto” sólo por tener un lenguaje más acabado que la media del fútbol chileno y un título universitario bajo el brazo. Media de bajísimo nivel que él mismo se ha encargado de petrificar, para no perder su estatus en la elite.

Seguro que dirá que esto no es un fracaso, y con frases de buen vocablo se irá por las ramas  y su historial dentro del futbol chileno seguirá, “porque la casa aun no está ordenada” (¿Ha terminado alguna vez de terminar una, don Arturo?). Ello bajo el beneplácito eterno de periodistas subordinados que descalifican o minimizan a todo quien intente interpelarlo, partiendo por Danilo Díaz, su mayor representante.

Al asumir su primera tarea era encontrar un DT de nivel, acorde al salto de calidad que se esperaba de La Roja,  pero su poca capacidad de gestión logró que sólo llegara el DT extranjero que mejor currículum tuvo después de pasar por Chile (nada muy exigente). Pedir alguien de categoría mundial era imposible para una directiva tan apegada a esa historia de de derrotas. Ahora probablemente llegue Pellegrini, su amigo de toda la vida, y dirán que este proceso debe preocuparse primero de un campeonato interno potente, con estadios llenos y equipos que peleen copas internacionales; de divisiones inferiores con recursos, con selecciones menores competitivas y sin intromisión de representantes; con clubes y ANFP con sostenibilidad económica en el tiempo, etc. Mientras que en el día a día vemos todo igual que siempre y peor aún, entregando nuestro amado futbol a la pinta de los dueños de las S.A. Probablemente algunos vaciarán más equipos como pasó con Concepción;  y esta dirigencia seguirá sin expulsar del futbol, y de hecho ni siquiera castigar, a escuderos de la administración de Jadue.

4.- HINCHAS: Triunfalistas, neófitos, silentes. El estadio se llenó de hinchas que lo único que hicieron durante la eliminatoria fue validar los precios nefastos de cada partido agotándolos al primer suspiro, para terminar viendo el partido en vivo y en directo pero desde el celular, con una cantidad de entradas de ¿cortesía? para la gente cool de Instagram y no para el futbolero de verdad; y más encima gritando un insulto salido de estadio mexicano. Diez millones de likes jamás van a igualar a un gol.

Párrafo aparte para ese puñado insoportable que busca la cámara del reportero del matinal para decir que hasta al Brasil de Pelé se le gana “cincocero-cincocero”. Que viaja por Sudamérica mirando culos y hacerse el coquetón de cuarta antes que leer el diario deportivo del extranjero. Ess hincha que encuentra que, lo más genial del viaje con la selección, fue encontrar más barato el copete.

5.- PERIODISTAS: Es difícil establecer un debate de nivel cuando tantos intereses creados en el medio por sobre el verdadero: elevar el nivel de conversación sobre el futbol en el auditor o televidente. Es difícil ver un comentario jugado cuando prendes la tv abierta, CDF, FOX y ves a los mismos veinte que ha ido rotando por todos los canales. ¿Cómo puede ser, por ejemplo, que alguien como Aldo Schiapaccase, quien explícitamente ha dicho que “le gusta más el lado B del futbol” comente ya 5 eliminatorias seguidas en 5 canales distintos?. Hoy el fútbol está hecho para que lo disfrute el ignorante en la materia y lo sufra quien lo vive: tenemos previas miserables donde importa más el pecho más voluptuoso que pase cerca del estadio, la pregunta más chistosa en la conferencia de prensa, o la predicción más vudú posible en el matinal. Escuchamos relatos infumables, donde quien transmite hoy intenta ser más importante que el partido mismo, con poemas épicos dignos de un enamorado de 14 años frente a la compañera de curso que no lo pescó, y para qué decir de las anécdotas internas de sus salidas nocturnas fuera de Chile (porque todos se creen galanes además) y la ignorancia y falta de preparación sobre el equipo rival. Aburre la dinámica del diario del lunes, donde todos se abrazan y se encuentran la razón siempre. Con un medio que además se está llenando de ex futbolistas porque sí, y recordemos que para el común del ex futbolista todo es bonito y no criticable, melancólico de ese pasado de gloria y camarín.

Hay muy pocos que de verdad salvan e intentan hablar en serio, pero normalmente son minimizados por quienes son parte del establishment de la tv o radio (es cosa de ver como cualquier análisis serio de los periodistas jóvenes de FOX Radio termina con una talla burlesca de Poli u Olarra). Hoy el medio periodístico pierde ese jugoso viático, el mes gratis en Rusia y la hermosa visual de sus mujeres para el próximo año, espero que ahora encuentren el profesionalismo y comiencen de verdad a hablar y ser críticos de nuestro futbol.

Fracaso absoluto y farra histórica, porque esta era la ocasión para subir el peldaño de calidad y quedar, al menos una vez, en la historia grande del fútbol. Durante 3 años se tuvo el nivel para optar al menos a quedar entre los ocho mejores del mundo y no se fue capaz siquiera de quedar dentro de los 32 que asisten. Para quienes aún celebran las dos Copas Américas como si fueran ayer, yo les digo que valen muchísimo, las celebré como desquiciado y las agradeceré siempre, pero para la historia grande del futbol importa tanto como a nosotros nos importa un bicampeón africano. Era LA ocasión para trascender en un Mundial, y no se hizo. Cada estrella tiene cinco puntas que la sostienen, cada decepción, como esta eliminación, también.