Por Nicolás Pardo, columnista de Unión Española en Titular

El sábado nos tocó jugar contra Palestino en el Old Trafford de La Cisterna. Un partido que todos los hinchas de la Unión Española esperamos con bastantes ansias, buscando una revancha de lo sufrido el martes con el partido de Chile y viendo si volvíamos a rescatar los tres puntos para seguir en el liderato. Lamentablemente, esta revancha fue otra tristeza más, completándose una semana bien negra.

La goleada que recibimos frente a Palestino fue justa porque no mostramos nuestro mejor fútbol, además se acentuaron diversos errores que tampoco los hemos corregido de manera correcta. Esto debo decirlo con una pena enorme, pero la realidad es así.

La explicación de este traspié en el último partido es fácil de analizar, nuestro equipo antes de este cotejo nunca debió lidiar con un marcador adverso y cuando recibimos el primer gol, el equipo no supo cómo reaccionar para revertir el tablero, además empezó la desesperación de lograr el empate y eso provocó muchos espacios que aprovechó Palestino para sumar otro gol antes del descanso.

En el segundo tiempo se cometieron errores que rápidamente los aprovechó el cuadro árabe para aumentar el marcador. De eso se trató el partido.

Ningún hincha del cuadro más grande de colonia se esperó una derrota tan abultada, incluso los periodistas deportivos que casi nunca ven nuestros partidos comentaban que dicho triunfo del Tino no formaba parte de las probabilidades. Eso sí, puede que este encuentro sea un punto de inflexión para mejorar los errores que llevamos arrastrando hace varios cotejos, uno de ellos, el referido al escaso ataque que tiene la Unión. Hasta nuestro DT entiende que es nuestro mayor déficit y que es sumamente necesario mejorarlo si se quiere seguir peleando la punta del campeonato.

Como hincha estoy consciente de que este cuerpo técnico trabaja mucho y de manera seria. Es de esperar que se prueben otras alternativas y encontrar la mejor opción para solucionar este problema.