El mal momento futbolístico de la Universidad de Chile se pasa más fácil con los 3 puntos en el bolsillo. Porque esta es tu gente, esta es tu hinchada, la que está en las buenas y en las malas.

A más de algún periodista no le gustará esta opinión, porque la escribo desde lo hincha que soy, con palabras simples y concretas.

No soy un erudito en la escritura ni menos del lenguaje, tampoco brillante. El sarcasmo y la ironía no van conmigo, ni me salen, para ser sincero. Me basta con una idea y expresarla.

Así que relax, y analicemos el juego de la U.

Un mal partido en Calama, con ratos de “buen toque”. A estas altura ese “buen toque” es conectar 3 a 4 pases y llegar al arco rival.

Las marcas estuvieron más aplicadas que el partido anterior, pero nuevamente un error puntual de la defensa nos deja con uno menos. Los mismo errores de concentración que venimos tratando hace más de un año.

En la salida los laterales parecen subir bien, sin embargo, las coberturas no son precisas ni ajustadas, los relevos tampoco. Aunque la intención de hacerlo está, falta ajustar y entrenar. (raro, para eso se supone que es la pretemporada).

En la elaboración de juego, Soteldo parece encajar bien, sin embargo, la conexión en la salida es confusa y la idea de juego no se ve con claridad. Pareciera que no hay una idea de juego.

Es verdad que Hoyos llegó y fue campeón, es verdad que su manera de ser le viene bien al camarín, el grupo se ve unido. Pero también es verdad que la U no muestra un buen juego hace rato, y no podemos hacernos los tontos con eso. De ahí la preocupación.

¿Soluciones? Trabajar, entrenar, sistematizar el juego. Trabajar, entrenar, sistematizaar el juego. Repetición tras repetición hasta que se ajusten las piezas. Así hemos ganado, así fuimos reconocidos a nivel mundial.

Mientras tanto, los jugadores pueden estar tranquilo, porque aquí está tu gente, la que canta y siempre está presente. Está es tu hinchada, la que está en las buenas y en las malas.