Lo vivido en el Clásico de Colonias entre Unión Española y Palestino en Santa Laura, es, sencillamente, todo lo que queremos para nuestro fútbol.

Dos equipos con tradición, jugadores buscando el triunfo, buen marco de público y goles. Fútbol sano y tradición deportiva. Eso nos hará seguir creciendo.

Fue un 2-2 peleado, merecido. De dulce y agraz, pero indiscutiblemente justo.

Sin duda en el papel la Unión aparecía como favorita para llevarse los tres puntos, pero Palestino estaba dispuesto a faltarle el respeto al local, tal como lo ha hecho en los últimos cuatro torneos.

Para Unión, de hecho, estoy hablando de “la bestia tricolor”. La formación hacía pensar mucho, quizás demasiado.

Germán Cavalieri dispuso un 4-3-3, en donde los grandes cambios (y acertados) fueron pasar a línea de cuatro y hacer debutar al “Zanahoria” Pérez en reemplazo del excelente, pero lamentablemente errático, Darío Melo.

Por un lado, la defensa -si bien le falta mucho por mejorar- cumplió y se vio mejor que ante Calera. Por otro lado, Pérez atajó bastante y demostró que hay dos arqueros a nivel de Titular. Mientras más competencia (sana) haya, mejor.

Además, por si fuera poco, sacó a la figura del último duelo, Campos López, para hacer jugar al joven Fabián Ahumada y sacó al central, Andrés Díaz, para dar paso al excelente debut de Benjamín “Lomo Liso” Vidal, quien marcó la diferencia desde el primer minuto. Además, se hizo ver el debut del cumplidor y luchador Guillermo Soto como lateral, quien tuvo un muy buen rendimiento para haber sido su debut en puesto tan complicado.

Partido comenzado, me estaba instalando en mi asiento, y a los 18 segundos el Pájaro Gutiérrez decretó el 1-0 a favor de Palestino, tras centro perfecto de Ribery Muñoz.
¿Celebramos? Sí, pero era inevitable pensar en los fantasmas de Calera. También comenzamos ganando en el minuto 1’, y el final todos lo sabemos. Partir ganando es bueno, pero está claro que Palestino tiene que aprender a administrar su ventaja.

El primer tiempo tuvo a un baisano dominante, pero éste se fue diluyendo hasta que la Unión pudo encontrar su juego y generar peligro. Varias oportunidades en ambos arcos, buen fútbol, Campos López en reemplazo de Ahumada (lesionado) y nos fuimos al entretiempo en Independencia.

La segunda mitad, tuvo a la Furia Roja como protagonista, y a un Palestino que cedió la iniciativa, y lo pagó caro. Como dice el dicho, “era cuestión de tiempo”, hasta que llegó el empate y con eso -ligerito- cayó la ventaja roja. Todos nos acordamos del desagradable partido con Calera, aunque afortunadamente, aquí la historia fue distinta.

Y es que cuando más mal jugábamos y menos lo merecíamos, de la nada, en una jugada de otro partido, Gutiérrez y Campos López se las arreglaron para romper la última línea hispana y decretar el 2-2 en los pies de Matías C. L., quien anotaba el segundo para Palestino y el segundo personal en el torneo, marcando un gran arranque individual.

La sensación final, es que hay muchísimo por mejorar.

Seguimos sin ganar, y sin administrar ventajas, y realmente a este equipo de Palestino, le falta mucho, pero se ve un buen camino, un buen entrenador -al que aún le falta pulirse- y un buen grupo de jugadores, que quiere lograr cosas.

El empate es muy justo, fue un tiempo para cada uno, y ambos tuvieron varias oportunidades. El 2 a 2 refleja una demostración de buen juego y empuje, en donde hispanos y árabes no se pudieron sacar ventajas.

Ahora viene Colo-Colo, y si jugamos como ante Unión, con mucha suerte nos alcanzará para “perder por uno”. Esta semana será crucial para trabajar y planificar ese partido ante un excelente equipo.

Vamos Palestino y vamos Germán. Les tengo fe.