Con un sabor amargo terminó el partido de Unión Española, con gusto a una tremenda derrota. Se iba ganando holgadamente 4-1 y una serie de desconcentraciones provocó que nos terminaran empatando el partido. Increíble que nos empaten un encuentro donde teníamos tres goles a favor. Fallamos en las marcas, fallamos en las salidas y aprovecharon esas instancias para ir descontando… hasta que nos alcanzaron. Tristemente, de manera dolorosa, se nos fueron dos puntos de las manos.

El primer tiempo tuvo de todo, ya que se comenzó de gran manera, con un golazo de Aránguiz a los 16 segundos. Posteriormente, aumentamos la ventaja vía contragolpe, y cuando Curicó mejor jugaba, le tiramos un balde de agua fría. A pesar de los dos estocazos, el Tortero no bajó los brazos y logró concretar el primer descuento a través de una buena jugada de Espinoza, y -aunque después le expulsaron un jugador- su intensidad de juego no bajó. Lo más valorable de esta Unión, es que tuvimos dos llegadas claras y las aprovechamos para incrementar el marcador.

En el segundo tiempo, con poco logramos goles. Al igual que en el primer tiempo, tuvimos efectividad y atacamos con inteligencia. Tobías Figueroa anduvo soberbio, le salió todo. Durante el juego, esperamos a Curicó, los dejamos tomar confianza para atacar y en esos momentos era donde la UE aprovechaba para contraatacar y aumentar el marcador.

Lamentablemente, después de los goles, vinieron los errores. Tras de la salida de Carrera por lesión, empezó nuestra debacle. Curicó aprovechó esas instancias para mejorar aún más su juego, aprovechando que la defensa nuestra ese mostraba permeable. Lo más increíble de todo esto, es que los goles de descuento llegaron todos en sólo cinco minutos.

En el segundo descuento de Curicó, a Poblete se le ocurrió cancherear cerca del área, pero perdió la pelota y los locales armaron un contragolpe letal. En el tercer gol no estuvimos finos en la salida, a Jaime no le resultó un pase de 40 metros y de repente nos encontramos mal parados y el rival aprovechó para cobrar. En el cuarto, nos ganaron un cabezazo, también estuvimos mal parados… terrible, todo fue una serie de errores que nos costaron súper caro.

Más que por la garra de Curicó, creo que ellos lograron la hazaña por errores infantiles que cometimos nosotros.

Esperemos que después de este duro traspié se mejore todo lo que se tenga que arreglar en defensa, porque no se anduvo fino en la marca, se perdieron balones en dónde no se deben perder. En fin, esto es fútbol y el sábado tendremos una revancha, con más fútbol.

Vamos UE.