Es un hecho que desde el 2019 se jugará una final única de la Copa Libertadores. Y ahora es Salah quien confirma al Estadio Nacional como candidato a recibir el evento. Desde aquí no podemos estar más en desacuerdo.

Esto es Sudamérica, acá el fútbol se vive distinto, diferente, afirma el sentido de pertenencia de las personas y de los pueblos. Es parte de la historia, del presente y del futuro. Es parte de nuestra idiosincracia, y eso se respeta en todas partes del mundo.

Querer jugar una final única solo beneficia económicamente (y solo quizás) a los equipos y la Conmebol. Pero, hay algunas razones que hacen ilógica esta decisión:

Sudamérica tiene una organización geográfica que hace difícil viajar, imaginen a ecuatorianos viajando a Chile, o a brasileños. Es injusto que tengan que viajar miles de kilómetros para ver la final. En Europa viajan 2 horas y están en otro país. Acá puedes viajar una semana entera para llegar a una determinada frontera, recién.

Por otro lado, copiar el modelo de los torneos europeos no es necesario, acá tenemos nuestra manera de ser, inventemos y creemos nuestras propias formas, las que nos gusten a todos.

Además, ni económicamente es más rentable. Es verdad que el gasto en organizar una final es harto para los clubes, pero es mucho más lo que ingresa.

Algunos dirán que es más justo un solo partido en terreno neutral. Puede ser. Pero no le quitemos la posibilidad a una afición de ver este partido. Nos parece bastante razonable que el que se mostró más sólido en todo el torneo defina de local.

Por último, no hay nada más lindo que ganar en la cancha visitante, tanto como celebrar de local. ¿De verdad nos quieren quitar esa posibilidad? Somos Sudamérica, de donde salen los mejores futbolistas del mundo, donde se vive y se respira fútbol. Cuna de hinchadas que son admiradas en el mundo entero. Con una verdadera Eliminatoria del mundial, el que debe ser el torneo más duro y difícil que exista. Sigamos en esa línea, y agreguemos valor a lo que tenemos.

Las palabras de Salah

“Quiero que nuestro país tenga la posibilidad de albergar la primera final única de la Copa Libertadores (…) Espero que las nuevas autoridades nos apoyen”, agregó. “Primero será por designación de la empresa a cargo de la Copa Libertadores, y para la edición 2020 será una licitación abierta. Tenemos todas las características para tener una final de este tipo que será especial. Es una fiesta de una semana y seremos el foco de atención de todo el mundo. Esperamos todo el apoyo del nuevo gobierno”, señaló el presidente del fútbol chileno.

No dudamos de las buenas intenciones de Salah, sin embargo no estamos de acuerdo. La disputa de la final, tal como está hoy, nos parece que debe ser intocable. Décadas de historia la avalan.