Un confuso altercado vivió el Presidente de la concesionaria que administra Colo-Colo en la concentración que realiza el equipo en Antofagasta, para el partido de hoy contra Bolívar.

Mossa subía a su habitación del hotel en el ascensor, pero una persona llegó raudamente para abordarlo: “Yo pensé que era un garrero, pensamos que venía a armar polémica, ahí se produjo una discusión”, dijo el mandamás albo. Sin embargo, el tipo resultó ser el Intentente de la Región de Antofagasta, Marco Antonio Díaz.
Según explicó Radio Bio-Bío, Mossa iba pasado de copas y se puso chiro con Díaz, a quien terminó empujando.
Tras eso, Carabineros llegó hasta la habitación de Mossa para llevarlo a declarar a la comisaría, donde quedó citado para hablar con el juez.
Buena estrategia la de Mossa, que con su acción descomprimió el ambiente por la presión que supone ganar en La Paz -más aún después de la victoria de la U en Brasil- y que, por ahora, dejó al equipo y al fútbol en segundo plano.

¿Exageró el Intendente o Mossa se pasó de la raya?