Ya son tres meses de #EAH y me pone bien ser reconocido como el primer periodista/hincha de Club Deportes Antofagasta en toda su historia. Nos hace sentir orgullo también con @cojeli, haber alcanzado un lugar tan importante desde lo informativo para toda la gente comprometida con los resultados deportivos del primer equipo sin habérnoslo propuesto al comenzar la pretemporada.

Lo cierto es que nunca ha sido tema entrar al pantano comunicacional/deportivo que existe en la ciudad. Para lo único que estamos es para realizar de la mejor manera un tipo de periodismo partidario que nos permite hablar del fútbol que queremos ver. Algo que soñamos toda nuestra vida. Sentimiento especialmente enraizado por nuestros viejos, quienes por temas de cronología obviamente han estado en este mundo algunos años más, acumulando nostalgia y derrotas que los fueron moldeando para dejar de soñar con que alguna vez “Los Pumas” podrán hacer algo realmente grande.

No compramos el verso ese de ser un equipo “chico”. A lo mejor aparentarlo como estrategia sí, pero si personalmente no lo somos, ¿para qué la careta? Está bien que en cincuenta y dos años de fútbol profesional el periodismo local haya sido una basura, lleno de oportunistas alumbrando querer los colores pero sin sumar un gramo de nada para generar ese cambio ganador. Y luego van a sus radios a matar al entrenador mostrando total condescendencia y adulación hacia los jugadores.

Estoy en contra de esa demagogia. A mí no me interesa nada personal de ellos (los “players”), solo que jueguen bien. Quiero ver a un equipo que no le tanga miedo a la derrota y que salga a divertirse un poco, si se puede enfocar de otra manera lo “lúdico” que en el fondo es “salir a ganar”.

Ser partidario no se trata de cubrir a un club un ratito y pensar que todo se sabe o se comprende cuando con suerte se va a la cancha. No hay cabida para más mediocridad. Primero, son los jugadores quienes nos hacen hablar por lo que transmiten en cancha. Y contra Palestino el crédito de algunos comienza a alcanzar el tope. Qué se puede decir del partido aparte de haber parecido a ratos una “pichanga”. Ojalá esta semana sea de reflexión y que desde lo mental se borren esa puta distinción de estar entre los equipos “chicos”. Tenemos plantel para pelearle a cualquier por Liga Chilena, podrida de malos arbitrajes, entrenadores ratones y futbolistas que no pueden dominar el balón en velocidad cuando se ataca.

Por mientras

“Mister” Ameli hace lo que puede con lo que tiene. Esa es la verdad. Él llegó a proponer un estilo que por momentos se ha perdido, y se extravió totalmente. Lo que me hace dudar de toda la gente que ya empieza a cuestionarlo cuando debería ser el plantel quienes no pueden permitirse borrarse de partidos tan importantes pensando en un objetivo que todos deseamos porque lo merecemos, que es jugar una copa internacional.

El empate no da para analizarlo mucho. Es un punto que suma, pero honestamente de fútbol estamos viendo poco. Yo digo que depende de los jugadores hasta podamos llegar. Falta todavía. El “deadline” para mí, es la fecha veinte.