La final ya no es la final, seamos sinceros y partamos por el comienzo. Argentina tuvo en sus manos el mejor espectáculo del mundo y lo echó a perder hasta un punto surrealista en el que ya nos afecta a todos los sudamericanos. Pero A TODOS, eh, no sólo a los futboleros.

La CONMEBOL se vendió al mejor postor y, tras el desastre del bus de Boca, cada segundo de incertidumbre que pasaba parecía llenar más los bolsillos de una organización que hasta hace pocos meses vio a todos sus líderes irse presos por truchos: coimeros, ladrones, estafadores, entre otros calificativos.

Y bueno, con Domínguez a la cabeza, poco y nada cambió. Y es que paragua por favor, cómo se va a jugar la final de la Copa Libertadores en Europa… y en España… ¡y en Madrid! O sea, si podías, paragua, metías a los 22 jugadores al Palacio de la Zarzuela y los ponías a jugar mientras el Rey se mete medio litro de vino y unos granos de uvas mientras le echan aire con una hoja de palmera.

Increíble, Domínguez. Yo, en serio, creo que tienes que renunciar. Sí, porque quizás hasta ahora no era mucho lo que podías hacer, pero la decisión de jugar en Madrid pasa por ti y es imperdonable. IM-PER-DO-NA-BLE. Hasta ahora no se lo escuché a nadie en los medios, pero, por favor, ¡renuncia, Domínguez!

El mamarracho que las dirigencias de River y Boca armaron es una vergüenza, cada uno quiere ganar como sea y si una de las partes se ve menos mala clase que la otra es sólo por una cuestión circunstancial, porque si invertimos a los protagonistas, las acciones serían más o menos las mismas. Es cosa de ver a D’onofrio en la Copa del 2015…

Y es que el que no llora no mama, me dirán, y sí, es cierto; en el fútbol las cosas son así, pero no por eso está bien, porque hay momentos en que debiera haber códigos. ¿Y qué son los jodidos códigos de los que todos hablan? Básicamente, ser un buen tipo, ser honesto, poner en práctica lo que seguramente tu viejo te enseñó de niño.

En fin, no quiero ser el nuevo rostro del romanticismo futbolero, ¿pero en serio a Madrid, Domínguez?

Hace sólo unos días, en Los Ángeles, Estados Unidos, se retiró una estatua de Cristóbal Colón porque según las autoridades de la ciudad “la estatua de Cristóbal Colón reescribe un capítulo manchado de la historia (…) Colón en persona fue responsable de atrocidades y sus actos pusieron en marcha el mayor genocidio de la historia”.

Y luego, 20 días después, tú, Domínguez, apruebas que vayamos como continente a jugar la FINAL DE LA COPA LIBERTADORES DE AMÉRICA a Madrid.

¿Qué te dijo tu mamá o tu papá después de eso, Domínguez?

Finalmente, le digo a Salah, a Moreno (su sucesor electo) y a todos sus pares sudamericanos que se le planten a Domínguez. A los clubes, que se pongan firmes y que incluso adviertan que pueden crear un torneo paralelo a la Libertadores –como ya alguna vez lo propusieron Boca, River y varios más de distintos países– si esta final se juega en Europa.

En fin, es descabellado poner las fichas sobre personajes que poco y nada entienden del sentido de pertinencia, pero hasta que no se toque el pitazo inicial, esto todavía se puede evitar.